Fa 14 anys
dimarts, 25 de novembre del 2008
LA CÀRREGA DE L'ESCEPTICISME
Aquest és un extracte d'un article de Carl Sagan ("La carga del escepticismo").
Recorde que des de petit que em sonava molt el seu nom, sobretot per la sèrie televisiva "Cosmos: Un viaje personal". Sabia que parlava de planetes, d'OVNIs i coses per l'estil. Però no va ser fins que vaig descobrir un llibre seu ("Los dragones del edén", premi Pulitzer), que curiosament no parla d'astres i d'estels sinó de la intel·ligència principalment humana i la seua evolució, que no el vaig començar a conéixer veritablement.
Després, a pesar de les meues limitacions en matèria científica, he intentat seguir una miqueta el seu treball. Afortunadament, va ser un tipus que feia llegible la ciència per a tothom.
Aleshores, rellegint un article seu sobre l'escepticisme com a impulsador de la ciència, he vist que diu moltes coses interessants per tenir en compte des del currículum.
La carga del escepticismoRecorde que des de petit que em sonava molt el seu nom, sobretot per la sèrie televisiva "Cosmos: Un viaje personal". Sabia que parlava de planetes, d'OVNIs i coses per l'estil. Però no va ser fins que vaig descobrir un llibre seu ("Los dragones del edén", premi Pulitzer), que curiosament no parla d'astres i d'estels sinó de la intel·ligència principalment humana i la seua evolució, que no el vaig començar a conéixer veritablement.
Després, a pesar de les meues limitacions en matèria científica, he intentat seguir una miqueta el seu treball. Afortunadament, va ser un tipus que feia llegible la ciència per a tothom.
Aleshores, rellegint un article seu sobre l'escepticisme com a impulsador de la ciència, he vist que diu moltes coses interessants per tenir en compte des del currículum.
Carl Sagan
1987
¿Qué es el escepticismo? No es nada esotérico. Nos lo encontramos a diario. Cuando compramos un coche usado, si tenemos el mínimo de sensatez, emplearemos algunas habilidades escépticas residuales (las que nos haya dejado nuestra educación). Podrías decir: “Este tipo es de apariencia honesta. Aceptaré lo que me ofrezca.” O podrías decir: “Bueno, he oído que de vez en cuando hay pequeños engaños relacionados con la venta de coches usados, quizá involuntarios por parte del vendedor”, y luego hacer algo. Le das unas pataditas a los neumáticos, abres las puertas, miras debajo del capó. (Podrías valorar cómo anda el coche aunque no supieses lo que se supone que tendría que haber debajo del capó, o podrías traerte a un amigo aficionado a la mecánica.) Sabes que se requiere algo de escepticismo, y comprendes por qué. Es desagradable que tengas que estar en desacuerdo con el vendedor de coches usados, o que tengas que hacerle algunas preguntas a las que es reacio a contestar. Hay al menos un pequeño grado de confrontación personal relacionado con la compra de un coche usado y nadie afirma que sea especialmente agradable. Pero existe un buen motivo para ello, porque si no empleas un mínimo de escepticismo, si posees una credulidad absolutamente destrabada, probablemente tendrás que pagar un precio tarde o temprano. Entonces desearías haber hecho una pequeña inversión de escepticismo con anterioridad.
Ahora bien, esto no es algo en lo que tengas que emplear cuatro años de carrera para comprenderlo. Todo el mundo lo comprende. El problema es que los coches usados son una cosa, y los anuncios de televisión y los discursos de presidentes y líderes políticos son otra. Somos escépticos en algunas cosas, pero, desafortunadamente, no en otras.
Por ejemplo, hay un tipo de anuncio de aspirina que revela que el producto de la competencia sólo tiene una cierta cantidad del ingrediente analgésico que los médicos recomiendan (no te dicen cuál es el misterioso ingrediente), mientras que su producto tiene una cantidad dramáticamente superior (de 1,2 a 2 veces más por cada pastilla). Por tanto deberías comprar su producto. Pero ¿por qué no simplemente tomar dos pastillas de la competencia? Nadie te ha dicho que preguntes. No apliques escepticismo en este asunto. No pienses. Compra.
Las afirmaciones de los anuncios comerciales constituyen pequeños engaños. Nos hacen gastar algo más de dinero, o nos inducen a comprar un producto algo inferior. No es tan terrible. Pero considera esto: Tengo aquí el programa de este año de la Expo Whole Life de San Francisco. Veinte mil personas asistieron a la del año pasado. He aquí algunas de las presentaciones: “Tratamientos Alternativos para Enfermos de sida: reconstruirá las defensas naturales y prevendrá la crisis del sistema inmunitario-aprende sobre los últimos avances que los medios han ignorado por completo.” Me parece que esa presentación podría causar graves daños. “Cómo las Proteínas Sanguíneas Atrapadas Producen Dolor y Sufrimiento.” “Cristales: ¿Son Talismanes o Piedras?” (Yo tengo mi propia opinión) Dice: “Al igual que un cristal enfoca ondas de sonido y luz para la radio y la televisión” las radios de galena tienen bastante tiempo– “también podría amplificar las vibraciones espirituales del hombre desintonizado”. Apuesto a que muy pocos de vosotros estáis desintonizados. O esta otra: “El Retorno de la Diosa, Ritual de Presentación.” Otra: “Sincronicidad, la Experiencia de Reconocimiento.” Esa la da el “Hermano Charles”. O, en la siguiente página: “Tú, Saint-Germain, y Cómo Curarse Mediante la Llama Violeta.” Sigue y sigue, con montones de anuncios acerca de las oportunidades (que van desde lo dudoso a lo espurio) disponibles en la Expo Whole Life.
Si tuvieras que bajar a la Tierra en cualquier momento del dominio humano, te encontrarías con un conjunto de sistemas de creencia populares, más o menos similares. Cambian, a veces rápidamente, a veces en una escala de varios años: pero, a veces, sistemas de creencia de este tipo duran muchos miles de años. Al menos unos cuantos están siempre presentes. Creo que es razonable preguntarse por qué. Somos Homo Sapiens. Ésa es nuestra característica diferenciadora, eso de sapiens. Se supone que somos listos. Entonces ¿por qué nos rodea siempre todo ese tema? Bueno, por una parte, muchos de esos sistemas de creencia tratan necesidades humanas reales que no se presentan en nuestra sociedad. Existen necesidades médicas insatisfechas, necesidades espirituales, y necesidades de comunicación con el resto de la comunidad humana. Puede que haya más de esos defectos en nuestra sociedad que en muchas otras de la historia de la humanidad. Por tanto, es razonable para la gente probar y hurgar en varios sistemas de creencia, para ver si ayudan en algo.[...]
El científico francés Henri Poincarè hizo una observación sobre por qué la credulidad está tan extendida: “También sabemos lo cruel que es la verdad a menudo, y nos preguntamos si el engaño no es más consolador.”[...] Pero no creo que ésa sea la única razón por la que la credulidad está extendida.
El escepticismo desafía a instituciones establecidas. Si enseñamos a todo el mundo, digamos a los estudiantes de instituto, el hábito de ser escépticos, quizá no limiten su escepticismo a los anuncios de aspirinas [...]. Puede que empiecen a hacerse inoportunas preguntas sobre las instituciones económicas, o sociales, o políticas o religiosas. ¿Luego dónde estaremos?
El escepticismo es peligroso. Ésa es precisamente su función, en mi opinión. Es menester del escepticismo el ser peligroso. Y es por eso que hay una gran renuncia a enseñarlo en las escuelas. Es por eso que no encontramos un dominio general del escepticismo en los medios. Por otra parte, ¿cómo evitaremos un peligroso futuro si no poseemos las herramientas intelectuales elementales para hacer preguntas agudas a aquellos que están nominalmente al cargo, especialmente en una democracia?
Me parece que lo que se necesita es un equilibrio exquisito entre dos necesidades conflictivas: el mayor escrutinio escéptico de todas las hipótesis que se nos presentan, y al mismo tiempo una actitud muy abierta a las nuevas ideas. Obviamente, estas dos maneras de pensar están en cierta tensión. Pero si sólo puedes ejercitar una de ellas, sea cual sea, tienes un grave problema.
Si sólo eres escéptico, entonces no te llegan nuevas ideas. Nunca aprendes nada nuevo. Te conviertes en un viejo cascarrabias convencido de que la estupidez gobierna el mundo. (Existen, por supuesto, muchos datos que te apoyan.) Pero de vez en cuando, quizá uno entre cien casos, una nueva idea resulta estar en lo cierto, ser válida y maravillosa. Si tienes demasiado arraigado el hábito de ser escéptico en todo, vas a pasarla por alto o tomarla a mal, y en ningún caso estarás en la vía del entendimiento y del progreso.
Por otra parte, si eres receptivo hasta el punto de la mera credulidad y no tienes una pizca de sentido del escepticismo, entonces no puedes distinguir las ideas útiles de las inútiles. Si todas las ideas tienen igual validez, estás perdido, porque entonces, me parece, ninguna idea tiene validez alguna.
Algunas ideas son mejores que otras. El mecanismo para distinguirlas es una herramienta esencial para tratar con el mundo y especialmente para tratar con el futuro.[...]
Per veure l'article complet, premeu aquí: La carga del escepticismo, Carl Sagan
Ahora bien, esto no es algo en lo que tengas que emplear cuatro años de carrera para comprenderlo. Todo el mundo lo comprende. El problema es que los coches usados son una cosa, y los anuncios de televisión y los discursos de presidentes y líderes políticos son otra. Somos escépticos en algunas cosas, pero, desafortunadamente, no en otras.
Por ejemplo, hay un tipo de anuncio de aspirina que revela que el producto de la competencia sólo tiene una cierta cantidad del ingrediente analgésico que los médicos recomiendan (no te dicen cuál es el misterioso ingrediente), mientras que su producto tiene una cantidad dramáticamente superior (de 1,2 a 2 veces más por cada pastilla). Por tanto deberías comprar su producto. Pero ¿por qué no simplemente tomar dos pastillas de la competencia? Nadie te ha dicho que preguntes. No apliques escepticismo en este asunto. No pienses. Compra.
Las afirmaciones de los anuncios comerciales constituyen pequeños engaños. Nos hacen gastar algo más de dinero, o nos inducen a comprar un producto algo inferior. No es tan terrible. Pero considera esto: Tengo aquí el programa de este año de la Expo Whole Life de San Francisco. Veinte mil personas asistieron a la del año pasado. He aquí algunas de las presentaciones: “Tratamientos Alternativos para Enfermos de sida: reconstruirá las defensas naturales y prevendrá la crisis del sistema inmunitario-aprende sobre los últimos avances que los medios han ignorado por completo.” Me parece que esa presentación podría causar graves daños. “Cómo las Proteínas Sanguíneas Atrapadas Producen Dolor y Sufrimiento.” “Cristales: ¿Son Talismanes o Piedras?” (Yo tengo mi propia opinión) Dice: “Al igual que un cristal enfoca ondas de sonido y luz para la radio y la televisión” las radios de galena tienen bastante tiempo– “también podría amplificar las vibraciones espirituales del hombre desintonizado”. Apuesto a que muy pocos de vosotros estáis desintonizados. O esta otra: “El Retorno de la Diosa, Ritual de Presentación.” Otra: “Sincronicidad, la Experiencia de Reconocimiento.” Esa la da el “Hermano Charles”. O, en la siguiente página: “Tú, Saint-Germain, y Cómo Curarse Mediante la Llama Violeta.” Sigue y sigue, con montones de anuncios acerca de las oportunidades (que van desde lo dudoso a lo espurio) disponibles en la Expo Whole Life.
Si tuvieras que bajar a la Tierra en cualquier momento del dominio humano, te encontrarías con un conjunto de sistemas de creencia populares, más o menos similares. Cambian, a veces rápidamente, a veces en una escala de varios años: pero, a veces, sistemas de creencia de este tipo duran muchos miles de años. Al menos unos cuantos están siempre presentes. Creo que es razonable preguntarse por qué. Somos Homo Sapiens. Ésa es nuestra característica diferenciadora, eso de sapiens. Se supone que somos listos. Entonces ¿por qué nos rodea siempre todo ese tema? Bueno, por una parte, muchos de esos sistemas de creencia tratan necesidades humanas reales que no se presentan en nuestra sociedad. Existen necesidades médicas insatisfechas, necesidades espirituales, y necesidades de comunicación con el resto de la comunidad humana. Puede que haya más de esos defectos en nuestra sociedad que en muchas otras de la historia de la humanidad. Por tanto, es razonable para la gente probar y hurgar en varios sistemas de creencia, para ver si ayudan en algo.[...]
El científico francés Henri Poincarè hizo una observación sobre por qué la credulidad está tan extendida: “También sabemos lo cruel que es la verdad a menudo, y nos preguntamos si el engaño no es más consolador.”[...] Pero no creo que ésa sea la única razón por la que la credulidad está extendida.
El escepticismo desafía a instituciones establecidas. Si enseñamos a todo el mundo, digamos a los estudiantes de instituto, el hábito de ser escépticos, quizá no limiten su escepticismo a los anuncios de aspirinas [...]. Puede que empiecen a hacerse inoportunas preguntas sobre las instituciones económicas, o sociales, o políticas o religiosas. ¿Luego dónde estaremos?
El escepticismo es peligroso. Ésa es precisamente su función, en mi opinión. Es menester del escepticismo el ser peligroso. Y es por eso que hay una gran renuncia a enseñarlo en las escuelas. Es por eso que no encontramos un dominio general del escepticismo en los medios. Por otra parte, ¿cómo evitaremos un peligroso futuro si no poseemos las herramientas intelectuales elementales para hacer preguntas agudas a aquellos que están nominalmente al cargo, especialmente en una democracia?
Me parece que lo que se necesita es un equilibrio exquisito entre dos necesidades conflictivas: el mayor escrutinio escéptico de todas las hipótesis que se nos presentan, y al mismo tiempo una actitud muy abierta a las nuevas ideas. Obviamente, estas dos maneras de pensar están en cierta tensión. Pero si sólo puedes ejercitar una de ellas, sea cual sea, tienes un grave problema.
Si sólo eres escéptico, entonces no te llegan nuevas ideas. Nunca aprendes nada nuevo. Te conviertes en un viejo cascarrabias convencido de que la estupidez gobierna el mundo. (Existen, por supuesto, muchos datos que te apoyan.) Pero de vez en cuando, quizá uno entre cien casos, una nueva idea resulta estar en lo cierto, ser válida y maravillosa. Si tienes demasiado arraigado el hábito de ser escéptico en todo, vas a pasarla por alto o tomarla a mal, y en ningún caso estarás en la vía del entendimiento y del progreso.
Por otra parte, si eres receptivo hasta el punto de la mera credulidad y no tienes una pizca de sentido del escepticismo, entonces no puedes distinguir las ideas útiles de las inútiles. Si todas las ideas tienen igual validez, estás perdido, porque entonces, me parece, ninguna idea tiene validez alguna.
Algunas ideas son mejores que otras. El mecanismo para distinguirlas es una herramienta esencial para tratar con el mundo y especialmente para tratar con el futuro.[...]
Per veure l'article complet, premeu aquí: La carga del escepticismo, Carl Sagan
dilluns, 24 de novembre del 2008
CURRÍCULUM CENTRALITZAT: PENSAMENT ÚNIC vs IDEES PRÒPIES
Ara mateix semble Momo lluitant contra "els homes de gris" del Banc de Temps (Michael Ende, 1973) i no puc extreure-li tot el suc a la vida... per tant, m'he de conformar en què el treball crític i reflexiu el facen altres. En forma de vinyetes, per exemple.
Sé que per als meus fidels lectors, una vinyeta, per bona que siga (i aquesta ho és), és poca cosa. Però gaudiu-la. Jo, cada vegada que la rellegisc em ric, per a continuació aterrar-me. És com gaudir d'una pel·lícula de Tarantino: mai ho havies passat tan bé mentre veies morir gent. Més val això que res. Jo m'apunte a la idiosincràcia cubana.
Sé que per als meus fidels lectors, una vinyeta, per bona que siga (i aquesta ho és), és poca cosa. Però gaudiu-la. Jo, cada vegada que la rellegisc em ric, per a continuació aterrar-me. És com gaudir d'una pel·lícula de Tarantino: mai ho havies passat tan bé mentre veies morir gent. Més val això que res. Jo m'apunte a la idiosincràcia cubana.
dilluns, 17 de novembre del 2008
diumenge, 16 de novembre del 2008
dissabte, 15 de novembre del 2008
CONCURS DE HAIKUS
El professor de Currículum, entre d'altres moltes coses més, ha proposat un concurs de haikus relacionats amb l'educació física. Ací en van alguns dels que he composat especialment per al concurs. (Això sí que és divertit!)
ON ÉS L'ESCOLA?
Pot ploure o plaure
l'educació física
dels cims a caure
Buscant l'escola
en el seu soterrani
un professoret
Si en l'educació
l'escola és memòria
no m'en recorde
Pot ploure o plaure
l'educació física
dels cims a caure
Buscant l'escola
en el seu soterrani
un professoret
Si en l'educació
l'escola és memòria
no m'en recorde
CONCEPCIONS DEL COS
Si el cos perfecte
es automasturbació
millor fem l'amor
No hi ha cos ni ment
jugar com juguen els nens
nosaltres juguem
He sentit al peu
el mateix que al teu cor
un xut d'emocions
APRENENT
Estan escalant
el refugi d'ignorants
pilotes i caps rodants
El Diable diu:
"no repetiu, repenseu,
contradiu a Déu"
Si et mous saps que aprens
ho veus, ho escoltes, ho sents,
però, què ho entens?
La poesia és una manera d'escollir romànticament l'autodestrucció espiritual (i corporal) com a forma de fer que la vida valga la pena.
Em podria passar hores escrivint haikus, però crec que m'he de dedicar a coses més productives des del punt de vista tècnic de la societat...
dijous, 13 de novembre del 2008
PER QUÈ NO M'AGRADA ANAR A L'ESCOLA?
O la divergència entre les institucions educatives i la meua naturalesa animal.
Vos heu preguntat alguna vegada si vos agradava anar a l'escola? Jo sí; i supose que vosaltres tantes vegades com jo. Quan m'he preguntat si m'agradava anar a l'escola, sempre he sabut la negativa de la resposta, encara que lluitava a dins meu perquè no fóra així. Hi ha un pensament hegemònic sobre les virtuts de l'escola. I a mi m'afecta. Per a mi són "presuposicions". Les preguntes pertinents i que mai m'havia plantejat seriosament són:
-Per què no m'agrada anar a l'escola?
-i per què m'ha d'agradar anar a l'escola? (o què té l'escola per què m'haja d'agradar?)
Partisc d'una concepció negativa de l'escola perquè aquest pensament és producte dels meus sentiments, i el reconec, irremeiablement, com a veritable: no m'agrada anar a l'escola. Mentre, no sé trobar a dins de mi un sentiment personal sobre com d'agradable és anar a l'escola. I contestant la segona pregunta, la resposta sempre ha sigut: l'escola és bona, per tenir un futur millor, per no ser un "cranque", etc, i tantes coses per l'estil que em produeixen erupcions i vòmits mentalment fastigosos. Quina relació poden tenir aquestes respostes incoherents, que no et permeten conjugar l'obligació amb la diversió?
Aleshores, per què no m'agrada anar a l'escola? Si fóra un sociòleg probablement construiria una bateria de possibles variables i passaria una enquesta. L'opció més votada seria la resposta correcta?
Jo crec que podem construir moltes respostes a aquesta pregunta des de l'àmbit científic. Però aquestes no són les respostes que jo busque. Jo busque la meua resposta. La resposta que només podria sorgir del cor d'una persona, dels seus sentiments, de les seues percepcions i emocions, que només podria sorgir si aquesta persona parlara amb algú que l'escoltara de veritat -un bon amic, per exemple-. Per contestar-la, abans hauré de fer cas d'una sèrie d'antecedents.
-Què és l'escola?
-És necessari educar?
-Per què eduquem?
L'escola és una més de les invencions de la nostra ment. Com la poesia. Educar és un verb que té sentit al llarg de tota l'evolució de la humanitat i del món animal. Per contra, el terme escola és una invenció fruit de l'èsser humà. Aquestes invencions que ens separen del món animal són les que ens creen tots els conflictes.
La mort l'hem convertit en assassinat. La necessitat de menjar en gula. La necessitat de perpetuació de l'espècie humana en luxúria i amor. L'instint de supervivència que era la nostra espenta per aprendre, l'hem convertit en l'escola.
Hem desnaturalitzat, des d'un punt de vista biològic, la nostra motivació per la vida. Ja no aprenem perquè hem de sobreviure. Ja no sobrevivim. Vivim. Ja no aprenem.
Els nostres avantpassats cavernícoles sabrien respondre perfectament per a què els servia aprendre. Nosaltres, contemporanis, trobem dificultats per establir la importància d'aprendre. Aquesta necessitat s'ha deslligat dels seus propòsits naturals o animals.
Ara ho veureu més clar. Un nen no sap perquè ha d'anar a l'escola. Però tampoc sap perquè ha d'anar a l'institut un adolescent. I tampoc sap un pre-adult perquè ha d'anar a la universitat. Home! És clar! Per llaurar-nos un futur millor!
A pesar d'aquesta contestació, que és una resposta que intuïm però que no sentim com la necessitat de pixar, no acabem de trobar una connexió instintiva, natural, animal, que ens motive a aprendre, a passar per aquestes institucions i menjar-nos el món el dia de demà. Trobes que és un camí marcat d'avantmà, molt llarg, molt llarg, i què no saps molt bé on et du. El més probable és que en el fons sàpigues que no t'agrada, que preferiries aprendre les coses d'una altra manera.
T'agradaria trobar el món verge, com el van trobar els primers homínids pensants, i anar descobrint a poc a poc les meravelles del nostre món. Navegar lliurement pels mars, recòrrer els continents, travessar els rius, les serralades i els deserts.
En el mundo que imagino se cazarán alces en los bosques húmedos de los cañones que rodearán las ruinas del "Rockefeller Center". Se llevarán ropas de cuero que durarán toda la vida. Se trepará por lianas tan gruesas como mi muñeca que envolverán la torre "Sears". Y cuando se mire hacia abajo, se verán pequeñas figuras humanas machacando maíz y secando tiras de carne de venado en el asfalto de alguna gigantesca autopista abandonada.
Qui vol que el tanquen a un aula de seixanta metres quadrats, que el facen obrir un llibre i "xin pam pum"? Sempre he vist antinatural l'escola. Mata la vivacitat del nen, la llibertat amb la que naix. Un nen no pot estar cinc hores al dia assegut, cinc dies a la setmana, més o menys per a la resta de la seua vida acadèmica.

Ens hem d'alçar del seient i caminar. S'ha de trencar aquesta concepció de l'aula, de l'escola. Hem de canviar l'escola. Amb l'escola, li hem tret tota la gràcia a l'aprenentatge.
Possiblement aquest és el preu que té que tothom tinga dret a l'educació. Quina manera més fàcil d'aconseguir-ho que escolaritzant a tots els nens i nenes? Tots al corral!
Possiblement, l'Educació Física és l'única assignatura que se salva o que ho té més fàcil per salvar-se d'aquesta escola.
En definitiva, l'escola és una virtud per a la nostra civilització contemporània, però no per a la naturalesa humana. No m'agrada anar a l'escola, pero em veig obligat a suplir el meu instint de supervivència pels coneixements "útils" que em puga aportar aquesta institució "educativa". Tot i això:
Vos heu preguntat alguna vegada si vos agradava anar a l'escola? Jo sí; i supose que vosaltres tantes vegades com jo. Quan m'he preguntat si m'agradava anar a l'escola, sempre he sabut la negativa de la resposta, encara que lluitava a dins meu perquè no fóra així. Hi ha un pensament hegemònic sobre les virtuts de l'escola. I a mi m'afecta. Per a mi són "presuposicions". Les preguntes pertinents i que mai m'havia plantejat seriosament són:
-Per què no m'agrada anar a l'escola?
-i per què m'ha d'agradar anar a l'escola? (o què té l'escola per què m'haja d'agradar?)
Partisc d'una concepció negativa de l'escola perquè aquest pensament és producte dels meus sentiments, i el reconec, irremeiablement, com a veritable: no m'agrada anar a l'escola. Mentre, no sé trobar a dins de mi un sentiment personal sobre com d'agradable és anar a l'escola. I contestant la segona pregunta, la resposta sempre ha sigut: l'escola és bona, per tenir un futur millor, per no ser un "cranque", etc, i tantes coses per l'estil que em produeixen erupcions i vòmits mentalment fastigosos. Quina relació poden tenir aquestes respostes incoherents, que no et permeten conjugar l'obligació amb la diversió?
Aleshores, per què no m'agrada anar a l'escola? Si fóra un sociòleg probablement construiria una bateria de possibles variables i passaria una enquesta. L'opció més votada seria la resposta correcta?
Jo crec que podem construir moltes respostes a aquesta pregunta des de l'àmbit científic. Però aquestes no són les respostes que jo busque. Jo busque la meua resposta. La resposta que només podria sorgir del cor d'una persona, dels seus sentiments, de les seues percepcions i emocions, que només podria sorgir si aquesta persona parlara amb algú que l'escoltara de veritat -un bon amic, per exemple-. Per contestar-la, abans hauré de fer cas d'una sèrie d'antecedents.
-Què és l'escola?
-És necessari educar?
-Per què eduquem?
L'escola és una més de les invencions de la nostra ment. Com la poesia. Educar és un verb que té sentit al llarg de tota l'evolució de la humanitat i del món animal. Per contra, el terme escola és una invenció fruit de l'èsser humà. Aquestes invencions que ens separen del món animal són les que ens creen tots els conflictes.
La mort l'hem convertit en assassinat. La necessitat de menjar en gula. La necessitat de perpetuació de l'espècie humana en luxúria i amor. L'instint de supervivència que era la nostra espenta per aprendre, l'hem convertit en l'escola.
Hem desnaturalitzat, des d'un punt de vista biològic, la nostra motivació per la vida. Ja no aprenem perquè hem de sobreviure. Ja no sobrevivim. Vivim. Ja no aprenem.
Els nostres avantpassats cavernícoles sabrien respondre perfectament per a què els servia aprendre. Nosaltres, contemporanis, trobem dificultats per establir la importància d'aprendre. Aquesta necessitat s'ha deslligat dels seus propòsits naturals o animals.
Ara ho veureu més clar. Un nen no sap perquè ha d'anar a l'escola. Però tampoc sap perquè ha d'anar a l'institut un adolescent. I tampoc sap un pre-adult perquè ha d'anar a la universitat. Home! És clar! Per llaurar-nos un futur millor!
A pesar d'aquesta contestació, que és una resposta que intuïm però que no sentim com la necessitat de pixar, no acabem de trobar una connexió instintiva, natural, animal, que ens motive a aprendre, a passar per aquestes institucions i menjar-nos el món el dia de demà. Trobes que és un camí marcat d'avantmà, molt llarg, molt llarg, i què no saps molt bé on et du. El més probable és que en el fons sàpigues que no t'agrada, que preferiries aprendre les coses d'una altra manera.
T'agradaria trobar el món verge, com el van trobar els primers homínids pensants, i anar descobrint a poc a poc les meravelles del nostre món. Navegar lliurement pels mars, recòrrer els continents, travessar els rius, les serralades i els deserts.
En el mundo que imagino se cazarán alces en los bosques húmedos de los cañones que rodearán las ruinas del "Rockefeller Center". Se llevarán ropas de cuero que durarán toda la vida. Se trepará por lianas tan gruesas como mi muñeca que envolverán la torre "Sears". Y cuando se mire hacia abajo, se verán pequeñas figuras humanas machacando maíz y secando tiras de carne de venado en el asfalto de alguna gigantesca autopista abandonada.
Fight Club, Chuck Palahniuk.
Qui vol que el tanquen a un aula de seixanta metres quadrats, que el facen obrir un llibre i "xin pam pum"? Sempre he vist antinatural l'escola. Mata la vivacitat del nen, la llibertat amb la que naix. Un nen no pot estar cinc hores al dia assegut, cinc dies a la setmana, més o menys per a la resta de la seua vida acadèmica.

Ens hem d'alçar del seient i caminar. S'ha de trencar aquesta concepció de l'aula, de l'escola. Hem de canviar l'escola. Amb l'escola, li hem tret tota la gràcia a l'aprenentatge.
Possiblement aquest és el preu que té que tothom tinga dret a l'educació. Quina manera més fàcil d'aconseguir-ho que escolaritzant a tots els nens i nenes? Tots al corral!
Possiblement, l'Educació Física és l'única assignatura que se salva o que ho té més fàcil per salvar-se d'aquesta escola.
En definitiva, l'escola és una virtud per a la nostra civilització contemporània, però no per a la naturalesa humana. No m'agrada anar a l'escola, pero em veig obligat a suplir el meu instint de supervivència pels coneixements "útils" que em puga aportar aquesta institució "educativa". Tot i això:
Venid amigos,
no es tarde para buscar un mundo nuevo
pues sueño con navegar más allá del crepúsculo
y aunque ya no tengamos la fuerza que antaño movió cielos y tierra
somos lo que somos
un mismo temple de corazones heroicos
debilitados por el tiempo pero voluntariosos
para luchar, buscar y encontrar
y no rendirse.
no es tarde para buscar un mundo nuevo
pues sueño con navegar más allá del crepúsculo
y aunque ya no tengamos la fuerza que antaño movió cielos y tierra
somos lo que somos
un mismo temple de corazones heroicos
debilitados por el tiempo pero voluntariosos
para luchar, buscar y encontrar
y no rendirse.
El club de los poetas muertos
SOCIETAT DE CONSUM
L'altre dia, veient el vídeo de l'entrevista de Pennac em va venir al cap un llibre molt interessant del que es va fer una pel·lícula tant o més interessant. Sí, és Fight club.
Aquí penge unes quantes reflexions que es fan a la pel·lícula sobre la societat de consum. La societat de la qual hem de protegir els nens i nenes a través de l'escola, segons Pennac.
Tyler Durden, més que protegir la gent, la prepara per destruir aquesta societat; però bé, això és una altra història jeje.
El que poseeixes t'acabarà poseint
Allibera'm!
Què som?
Sou la merda cantant i dançant!
Aquí penge unes quantes reflexions que es fan a la pel·lícula sobre la societat de consum. La societat de la qual hem de protegir els nens i nenes a través de l'escola, segons Pennac.
Tyler Durden, més que protegir la gent, la prepara per destruir aquesta societat; però bé, això és una altra història jeje.
El que poseeixes t'acabarà poseint
Allibera'm!
Què som?
Sou la merda cantant i dançant!
Subscriure's a:
Missatges (Atom)





